Cuando un desahucio deja a una familia sin hogar por reformas de coliving
El miércoles pasado se ejecutó el desahucio de una familia compuesta por una madre y tres hijos que vivía en la calle Buenos Aires, en pleno Eixample barcelonés. La orden judicial se llevó a cabo con presencia de Mossos d’Esquadra, a pesar de que activistas y vecinos se concentraron en el portal para intentar frenarla. El edificio pertenece al fondo de inversión New Amsterdam Developers, propietario también de otros inmuebles en la ciudad donde se han registrado situaciones similares.
Lo que marca este caso es el destino previsto para el edificio: convertirlo en coliving, un modelo que consiste en subdividir las viviendas en habitaciones individuales para alquilarlas a inquilinos con capacidad de pago elevada. Aquí es donde surgen las complicaciones legales. La normativa catalana establece un límite claro: aunque el inmueble se fragmente en habitaciones, la suma total del alquiler de esas piezas no puede superar lo que establecen los topes de precio para un arrendamiento convencional. Es decir, no puedes eludir la regulación de precios simplemente dividiendo la vivienda.
Este conflicto entre el modelo de negocio del fondo y la legalidad vigente es lo que te debe importar si alquilas o piensas alquilar. Muchos propietarios o gestoras incurren en el error de creer que el coliving funciona sin límites de precio cuando realmente está sujeto a las mismas restricciones que cualquier alquiler. Si te plantean un coliving, revisa qué regulación aplica en tu comunidad autónoma y no des por válido cualquier precio que te propongan argumentando que es una habitación, no un piso completo.
En este caso, el desahucio se pudo aplazar una semana antes, pero finalmente se ejecutó. Otras situaciones similares en bloques del mismo fondo han contado con mediaciones de organismos como la Sindicatura de Greuges de Barcelona, aunque con resultados variables. Las organizaciones de defensa de la vivienda han criticado que no se aplique una estrategia más disuasoria hacia la empresa, como multas, mientras se permite la expulsión de familias.
Si te encuentras en una situación de desahucio o recibes una demanda por impago, no esperes a que llegue la orden judicial. Existen plazos y procedimientos que dan oportunidad de paralizar o aplazar la ejecución. Busca asesoramiento jurídico cuanto antes: cada día que pasa cierra puertas que podrían haber permanecido abiertas.
Fuente original: elperiodico.com
