Brokers hipotecarios que negocian tu caso con varias entidades. Consulta gratuita y sin compromiso.
Trabajamos con entidades de ámbito nacional y todo el expediente va online: da igual dónde esté la vivienda o dónde vivas tú.
Rellena el formulario o llámanos. Es gratuito y sin compromiso.
Negociamos con varias entidades para encontrar la mejor hipoteca.
Las mejores ofertas con total transparencia. Tú decides.
Gestionamos toda la documentación hasta la firma ante notario.
No hace falta tenerlo todo para empezar: con tus ingresos y el precio de la vivienda ya te decimos si sale.
Por eso te decimos desde el primer día qué hace falta, y lo vas viendo en tu panel.
Al empezar tu expediente tienes tu propio panel: ves en qué estado está, qué documentación falta, las condiciones que se están negociando y lo que se te cobra. Si un dato está mal, pulsas «Solicitar cambios».
En cuanto llega tu solicitud la mira una persona, no un programa: revisamos ingresos, deudas y ahorro frente al precio de la vivienda y te llamamos en menos de 24 horas laborables con una respuesta concreta —qué importe es realista, con qué plazo y qué falta para conseguirlo—, aunque la respuesta sea que hoy no sale.
A partir de ahí abrimos tu expediente y tu panel, donde subes la documentación y ves en qué punto está todo. Si quieres saber antes cómo trabajamos con los bancos y qué cobramos, está explicado en broker hipotecario. Damos cobertura en toda España y el trámite es online de principio a fin.
Dos límites mandan en casi todas las entidades: financian hasta el 80 % del menor valor entre el precio de compra y la tasación —el resto, más los gastos, sale de tu ahorro— y no quieren que la cuota pase de aproximadamente un tercio de tus ingresos netos, contando lo que ya pagas de otros préstamos.
Hay excepciones reales: pisos de la cartera del propio banco, avalistas, garantías adicionales o perfiles muy solventes pueden llegar más arriba. También hay casos en los que el problema no es el porcentaje, sino el plazo o la edad. Con tus números te decimos en cuál de los dos límites te quedas corto, que es lo que de verdad decide la operación.
La hipoteca fija mantiene la misma cuota toda la vida del préstamo: sabes lo que pagas hasta el último recibo. La variable se revisa con el euríbor, así que baja cuando el índice baja y sube cuando sube. La mixta empieza fija unos años y después pasa a variable.
Cuál conviene depende de cuántos años vas a tener el préstamo, de cuánto margen tienes si la cuota sube y de lo que esté ofreciendo cada entidad ese mes, que cambia más de lo que parece. En el simulador puedes ver las tres con tus cifras, y en el estudio te decimos cuál te sale mejor de verdad.
Conviene contar entre un 10 % y un 12 % del precio además de la entrada. Del lado de la compra pagas el impuesto —ITP en vivienda usada, según la comunidad, o IVA más AJD en obra nueva—, la notaría, el registro y la gestoría. De la hipoteca, desde la Ley 5/2019, el banco asume notaría, gestoría, registro y el AJD; a ti te queda la tasación.
En el estudio te damos la cuenta completa de tu operación, con la provincia donde compras, para que no aparezca ninguna cifra nueva el día de la firma.
Lo primero que mira el banco es cuánta deuda tienes declarada y si constas en un fichero de impagados. Puedes consultarlo tú mismo, gratis y en la fuente oficial, antes de que lo mire nadie más.
¿Te aparece algo y no sabes si es tuyo o si ya está pagado? Cuéntanoslo en el formulario y lo revisamos contigo antes de presentar nada al banco.
Con la documentación completa, un banco suele responder en una o dos semanas; desde la solicitud hasta la firma ante notario lo normal son entre cuatro y ocho semanas. Lo que más retrasa un expediente son los papeles que faltan y la tasación, y por eso te decimos desde el primer día qué hace falta.
Como referencia, los bancos financian hasta el 80 % del menor valor entre compra y tasación, y la cuota no debería pasar de un tercio de tus ingresos netos, contando lo que ya pagas de otros préstamos. Con tu caso concreto lo calculamos exacto antes de presentar nada.
DNI, las dos últimas nóminas (o las declaraciones y pagos fraccionados si eres autónomo), la declaración de la renta, la vida laboral, los recibos de otros préstamos y las notas de tus cuentas. De la vivienda: nota simple, referencia catastral y el contrato de arras si ya lo has firmado.
La fija te da una cuota que no se mueve; la variable sube y baja con el euríbor; la mixta empieza fija y pasa a variable. La mejor depende de cuántos años te queden de préstamo, de tu margen si sube la cuota y de lo que ofrezca cada banco ese mes. Lo comparamos con tus números, no con una regla general.
El impuesto de la compra (ITP en vivienda usada, IVA más AJD en obra nueva), la notaría y el registro de la compraventa y la tasación. Desde la Ley 5/2019 el banco paga la notaría, la gestoría, el registro y el AJD de la hipoteca. Conviene contar entre un 10 % y un 12 % del precio en gastos.
Sí, pero se estudia distinto: pesan la antigüedad, la estabilidad de los ingresos y el ahorro aportado. Sabemos qué entidades trabajan bien cada perfil, y eso evita pedirla donde va a salir que no.
Un «no» de una oficina no es un «no» del mercado: cada entidad puntúa distinto. Revisamos por qué ha salido negativa, corregimos lo que se pueda —ahorro, avalista, plazo, titulares— y lo presentamos donde tenga sentido.