Cuando la falta de explicación te deja fuera de la oposición
Un juzgado de lo contencioso-administrativo de Barcelona ha anulado la calificación de «no apto» que recibió un mosso en las pruebas de promoción interna a cabo. La razón es clara: la administración no explicó suficientemente por qué lo descartaba. No basta con decir que alguien no vale; hay que argumentarlo.
El agente fue suspendido en el test psicotécnico en julio de 2021. La consellería de Interior simplemente comunicó que había obtenido un «nivel bajo» en dos competencias: habilidades sociales y comunicativas, y organización del trabajo. Nada más. Sin criterios, sin detalles, sin especificar cómo se había evaluado cada aspecto ni por qué esa puntuación lo dejaba fuera.
El juez ha sido contundente: eso no cumple los estándares mínimos de motivación que exige la ley en los procesos de selección pública. Y menos aún en promociones internas, donde esa obligación es aún más rigurosa. La administración tiene el deber de explicar, no solo de decidir.
Lo interesante del caso está en la prueba pericial que se practicó durante el juicio. Cuando sometieron al mismo agente a las mismas pruebas psicotécnicas años después, los resultados fueron completamente distintos: obtuvo «habilidades destacadas» en esas dos competencias que lo habían hundido.
Esto plantea una pregunta incómoda: ¿fue un error en la evaluación original? ¿Cambió la persona en esos años? ¿Las pruebas son tan inconsistentes que dan resultados opuestos? El juez no entra en eso, pero el contraste es revelador.
Qué debes vigilar en una oposición
- Exige que cualquier calificación negativa venga acompañada de una motivación detallada. Una frase genérica no es suficiente.
- Si desacuerdas con un resultado, pide aclaración por escrito antes de tirar la toalla. La administración está obligada a responder.
- Conserva toda la documentación del proceso: enunciados, tus respuestas, criterios de corrección si los publican. Será tu mejor aliado si tienes que recurrir.
- Recurre ante los tribunales si crees que la exclusión no está bien fundamentada. Como en este caso, a veces ganas.
El error más común es asumir que una decisión de la administración es inamovible. No lo es. Los tribunales revisan constantemente procesos de selección cuando la motivación falla. Y la sentencia obliga a la Generalitat a reconocer que el agente superó esta fase y a llamarlo para las siguientes, con todas las consecuencias económicas y de categoría que correspondan. Además, tendrá que asumir las costas del proceso.
El mensaje es tranquilizador: si te rechazan sin explicar bien el porqué, tienes camino en los juzgados. La ley está de tu lado.
