El verano no solo es sinónimo de vacaciones y descanso. Para muchas personas también supone un periodo de mayor aislamiento social, una situación que está impulsando el uso de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo emocional. Según el informe La economía de la soledad. El papel de la IA en la salud mental, elaborado por EAE Business School en colaboración con Nex·ia, seis de cada diez españoles ya recurren a este tipo de tecnologías, situando a España como el país europeo con mayor utilización de inteligencia artificial generativa para acompañamiento emocional.
El estudio señala que las vacaciones alteran las rutinas sociales y reducen las redes habituales de apoyo, dejando especialmente expuestas a personas mayores, ciudadanos que viven solos o quienes permanecen en sus lugares de residencia mientras su entorno disfruta de las vacaciones.
A esta situación se suma el impacto de las desigualdades económicas. Las personas que no pueden acceder a viajes o actividades de ocio presentan un mayor riesgo de aislamiento, una circunstancia que explica que la soledad afecte con mayor intensidad a quienes tienen dificultades para llegar a fin de mes.
El informe estima que la soledad no deseada afecta ya al 13,4 % de la población española y genera un impacto económico anual de 14.141 millones de euros, equivalente al 1,17 % del PIB.
De esa cantidad, 6.101 millones corresponden al incremento del gasto sanitario derivado del mayor uso de la atención primaria y del consumo de psicofármacos, mientras que otros 8.039 millones están relacionados con pérdidas de productividad provocadas por bajas laborales, enfermedad o fallecimientos prematuros.
Los investigadores advierten de que la evolución demográfica reforzará esta tendencia durante los próximos años.
Las previsiones apuntan a que en 2039 existirán 7,7 millones de hogares unipersonales en España, lo que representará el 33,5 % del total y convertirá este modelo en la forma de convivencia más habitual del país.
Además, el informe identifica cambios en los hábitos de consumo, especialmente entre los jóvenes. El 38,5 % de la Generación Z prefiere pedir comida a domicilio antes que salir de ocio nocturno, una tendencia que consolida un modelo de socialización cada vez más vinculado al entorno digital.
España lidera el uso europeo de inteligencia artificial aplicada al bienestar emocional. El 61% de la población utiliza ya herramientas de IA con esta finalidad, frente al 52% de media registrado en Europa.
Entre los jóvenes, el fenómeno resulta aún más evidente. El 34,9% de las personas de entre 25 y 34 años emplea estas aplicaciones para buscar información relacionada con la salud mental, mientras que parte de la Generación Z las utiliza como espacio de conversación o desahogo emocional.
El estudio destaca el crecimiento de plataformas especializadas como Replika o Character.ai y anticipa el desarrollo de la denominada computación afectiva, tecnologías capaces de interpretar y responder a las emociones humanas. No obstante, los investigadores advierten de que esta evolución también plantea desafíos relacionados con la dependencia emocional, la confianza tecnológica y la posible sustitución parcial de determinadas relaciones personales.
