← Volver al blog

¿Puede tu casero quedarse con la fianza para pintar el piso? El abogado Alberto Sánchez lo aclara

¿Puede tu casero quedarse con la fianza para pintar el piso? El abogado Alberto Sánchez lo aclara

Qué puede retener tu casero de la fianza y qué no

Cuando termina un alquiler, muchos inquilinos se encuentran con sorpresas desagradables al recuperar la fianza. El propietario descuenta cantidades argumentando trabajos de mantenimiento, y ahí comienza el conflicto. La clave está en entender qué se considera desgaste normal y qué entra en la categoría de daño evitable.

La pintura de las paredes es el caso más típico. El paso del tiempo genera un deterioro inevitable en cualquier vivienda, y ese coste es responsabilidad del propietario, no tuya. A menos que hayas hecho agujeros, marcas permanentes u otros desperfectos concretos en las paredes, el casero no puede descontar de la fianza lo que le cuesta darle una mano de pintura. Igual ocurre si el contrato no incluye expresamente esa obligación a tu cargo.

Donde sí puede retener dinero es en los daños que exceden el uso normal:

  • Roturas provocadas por mascotas. Si tienes un animal y ha destrozado paredes, puertas o moqueta, el propietario puede reclamar esos costes siempre que lo acredite con facturas.
  • Mal uso de electrodomésticos. Aquí es más complejo porque hay que distinguir entre avería por antigüedad y daño por uso inadecuado. Una nevera que deja de funcionar tras diez años no es tu responsabilidad. Un horno quemado por negligencia, sí.
  • Suministros impagados. Si dejas facturas de agua, luz o gas sin pagar durante tu ocupación, el propietario sí puede descontarlas de la fianza.

Un error común es pensar que todo vale. No. La ley establece que el desgaste ordinario corre a cargo del dueño del inmueble. Tú tienes derecho a devolver la vivienda con ese deterioro lógico, sin que te penalicen por ello.

Si cuando termina el contrato el propietario no devuelve la fianza o hace descuentos sin justificación, tienes derecho a reclamarla. Pero recuerda: esto es mucho más fácil si conservas pruebas. Guarda el contrato, fotografías del estado inicial y final de la vivienda, y todas las facturas de servicios y reparaciones. Si el propietario no te proporciona justificantes de los gastos que descuenta, esa retención es más difícil de sostener ante un conflicto.

Ante una disputa, el siguiente paso es comunicar por escrito al propietario tu reclamación. Si no hay acuerdo, entonces sí que necesitarás asesoramiento específico para tu caso, porque cada situación es distinta y el análisis del contrato resulta fundamental.

Fuente original: www.elperiodico.com

¿Necesitas asesoramiento?

Inmobiliaria, alquiler, hipotecas, abogados y oposiciones. Todo en ConsultIn.

Contactar ahora →

Compartir esta página

Se genera una imagen con el titular y la entradilla, lista para publicar. El reel se monta al pedirlo.