Cómo la falta de vivienda asequible limita el crecimiento empresarial
La escasez de vivienda no afecta solo a quien busca comprar o alquilar. Un estudio reciente revela que las empresas están sufriendo consecuencias directas: dificultades para contratar personal, presión al alza en los salarios y, en muchos casos, renuncias a planes de expansión.
Los números son elocuentes. Casi la totalidad de empresas consultadas (98%) perciben el mercado inmobiliario de su zona como tensionado. Esto se traduce en problemas concretos: seis de cada diez han tenido dificultades para cubrir puestos de trabajo, y tres de cada cuatro necesitan más tiempo que hace dos años para incorporar personal. Aunque la falta de candidatos cualificados sigue siendo la razón principal, la vivienda y la movilidad complican aún más el panorama.
Entre quienes tienen problemas para encontrar empleados, más de la mitad los vinculan a costes de transporte o tiempo de desplazamiento. Pero un tercio apunta directamente a factores residenciales: no hay vivienda asequible cerca del puesto de trabajo, o el coste de vivir en la zona es prohibitivo. Esto es especialmente grave en áreas con mercado inmobiliario tensionado, donde la oferta es escasa y los precios se disparan.
Las consecuencias van más allá de la contratación. El encarecimiento de la vivienda empuja a los trabajadores a reclamar salarios más altos (así lo cree el 83% de empresas). Además, la mitad de las compañías ya ha asumido gastos derivados de vivienda o desplazamientos del personal. Aún más preocupante: una de cada dos ha paralizado, retrasado o eliminado proyectos de crecimiento por esta misma razón.
Las pymes resultan especialmente vulnerables. Tienen menos capacidad que las grandes corporaciones para absorber estos costes adicionales o para ofrecer paquetes salariales competitivos que compensen la dificultad de encontrar vivienda.
Frente a esto, agentes del sector inmobiliario, constructores y organizaciones empresariales han propuesto un Pacto Transversal que incluya medidas como:
- Aumentar la inversión pública en vivienda hasta el 0,7% del PIB
- Establecer un marco regulador estable y predecible
- Reforzar la colaboración entre sector público y privado
- Movilizar suelo para vivienda social
- Simplificar la tramitación administrativa
- Facilitar el acceso a la primera vivienda, especialmente para jóvenes
- Revisar la regulación de alquileres con criterios objetivos
Como lector, conviene que entiendas la conexión entre estos niveles: si hay pocos inmuebles y los precios suben, los trabajadores necesitan más dinero, las empresas tienen menos margen de beneficio, y algunos negocios simplemente renuncian a crecer. Es un círculo vicioso que afecta tanto a quien busca vivienda como a quien la necesita para sus empleados.
Fuente original: www.elperiodico.com
