Cómo sacar partido a la inteligencia artificial en tu preparación de oposiciones
La inteligencia artificial ya está presente en la mayoría de procesos de estudio de quienes preparan oposiciones. Puede ayudarte a desgranar conceptos que se te resisten, a organizar tus sesiones de repaso o a identificar en qué fallas realmente. Pero aquí viene lo importante: no necesitas probar todas las herramientas disponibles. De hecho, perder tiempo saltando de una a otra es contraproducente. Lo que funciona es elegir pocas y usarlas bien, asignando a cada una lo que mejor sabe hacer.
Uno de los mayores errores al usar IA es pedir resúmenes genéricos. No te sirve para mucho. Mucho más potente es plantearle la cuestión como si fueras un alumno que ve el tema por primera vez: que te lo explique con ejemplos sencillos y que después te lance preguntas para que compruebes si lo has entendido. La diferencia entre recibir información y validar que la has entendido es abismal.
Herramientas según tu necesidad
- NotebookLM para trabajar con tus propios documentos. Puedes subir apuntes, PDF y materiales que ya tengas. Luego interrogarlos directamente: pídele que compare conceptos usando solo tu documento, que detecte qué partes necesitan más repaso, que genere cuestionarios sobre bloques concretos. Su ventaja es que trabaja sobre tu material, no sobre respuestas generales. Ojo: si tus documentos están desactualizados, especialmente en legislación, la herramienta te dará información desactualizada.
- Perplexity para localizar información. Útil para encontrar explicaciones rápidas, documentos o fuentes relacionadas con una duda. Pero aquí hay una frontera clara: buscar información no es lo mismo que validarla. Si necesitas saber un plazo, qué artículo regula algo o si una norma ha cambiado, usa la herramienta para localizarlo, pero luego compruébalo en la fuente oficial. Para legislación española, eso siempre es el BOE.
- ChatGPT o Claude para analizar tus errores. Este es uno de los usos más inteligentes. No te limites a contar cuántas preguntas has acertado. Guarda las que has fallado durante la semana y pide a la IA que las clasifique por causa: desconocimiento del tema, confusión entre conceptos similares, error de lectura, duda entre dos opciones. Así identificas si realmente necesitas repasar o si tu problema es otro. La IA detecta patrones que tú no ves.
- Anki para memorizar. No es IA, pero funciona mejor que generar resúmenes continuamente. Usa un sistema de repetición espaciada. La IA puede ayudarte a crear las tarjetas; después Anki organiza los repasos según lo que necesitas recordar.
Cuando uses la IA para generar preguntas de práctica, recuerda que puede cometer errores. Si algo te parece dudoso, compruébalo contra tu temario y, si es legislación, contra la norma oficial. La IA es excelente generando práctica. No es garantía de que esa práctica sea correcta.
La clave no es cuál es la mejor herramienta, sino qué herramienta te ayuda más en cada fase de tu preparación. Domina pocas bien, úsalas de forma estratégica y no pierdas de vista que la fuente oficial siempre tiene la última palabra.
