Más de 70 plazas se han quedado desiertas en las oposiciones de Educación de Canarias de este año. La Consejería no ha logrado cubrir la totalidad de la oferta y el proceso selectivo ha dejado 78 vacantes sin adjudicar. A las pruebas, celebradas el pasado mayo, se presentaron 8.137 aspirantes para acceder a la función pública docente, aunque finalmente solo se adjudicaron 870 plazas. Ahora, el déficit de vacantes se concentra casi por completo en el Cuerpo de Profesores de Enseñanza Secundaria, al que corresponden 75 de los 78 puestos sin cubrir.
«Eso sí, estas plazas no se pierden, las incorporamos en la siguiente convocatoria que haya de la especialidad como hicimos este año con las tres plazas vacantes de Audición y Lenguaje, que ahora ya están cubiertas», aclara la directora general de Personal, Mónica Ramírez. Asimismo, asegura que este déficit no afectará a la calidad del próximo curso escolar. «Las plazas se van a seguir cubriendo con personal interino, lo único es que no hemos logrado el objetivo de que la plantilla sea estable con funcionarios de carrera», lamenta.
En esta convocatoria, casi todas las especialidades de Secundaria que se quedaron a medio camino pertenecen al ámbito de la Formación Profesional (FP): Procesos de Gestión Administrativa (28), Equipos Electrónicos (2), Instalación y Mantenimiento de Equipos Térmicos y de Fluido (19), Procedimientos de Diagnóstico Clínico y Ortopédico (1), Procesos de Producción Agraria (6), Organización y Proyectos de Sistemas Energéticos (4), Análisis y Química Industrial (4), Procesos Diagnósticos Clínicos y Productos Ortoprotésicos (3), Medios Informáticos (1) y Fabricación e Instalación de Carpintería y Mueble (3).
Además de la especialidad de Español para Extranjeros, que no pertenece en exclusiva al ámbito de la Formación Profesional y dejó dos plazas sin cubrir en el cupo general y una en el de reserva para personas con discapacidad. En el Cuerpo de Maestros, por su parte, Francés fue la única especialidad que no logró cubrir todas las plazas convocadas, al quedar tres vacantes sin adjudicar. El Cuerpo de Profesores de Música y Artes Escénicas, en cambio, completó el 100% de la oferta.
Pero que queden plazas sin cubrir no es algo nuevo en las oposiciones docentes de Canarias. En la convocatoria anterior también quedaron desiertas 89. De ellas, tres correspondieron a la especialidad de Audición y Lenguaje del Cuerpo de Maestros, mientras que las 86 restantes se concentraron, nuevamente, en Secundaria: Filosofía (2), Matemáticas (7), Física y Química (14), Economía (4), Formación y Orientación Laboral (23), Instalaciones Electrotécnicas (4), Sistemas y Aplicaciones Informáticas (10), Procesos Comerciales (2), Procedimientos Sanitarios y Asistenciales (7), Administración de Empresas (9), Organización y Procesos de Mantenimiento de Vehículos (2), Informática (3) y Organización y Gestión Comercial (2).
En este sentido, se observa un patrón recurrente. «Es la tónica últimamente, el año pasado pasó y recuerdo que en la convocatoria de 2021 también hubo especialidades como, por ejemplo, Matemáticas, que se quedaron con plazas sin cubrir», señala Ramírez. No obstante, ha habido una mejora, ya que las vacantes han descendido un 12,4% respecto a la convocatoria anterior, al pasar de 89 a 78.
La directora general desconoce si existe una razón específica que explique por qué estas vacantes se concentran con mayor frecuencia en este nivel educativo, pero considera que la regularidad de las convocatorias puede influir. «Las oposiciones del Cuerpo de Maestros —las de Educación Infantil y Primaria— son más regulares, se convocan cada dos años y, por lo general, siempre salen las siete u ocho especialidades habituales, pero las convocatorias de Secundaria son menos previsibles», apunta. De hecho, aunque también se anuncian cada dos años, no siempre se convocan las mismas especialidades. «Este año, por ejemplo, hemos visto que en Secundaria se han convocado algunas que llevaban entre cinco, seis o diez años sin salir a concurso», comenta.
El criterio principal para decidir qué especialidades salen a oposición, además de la demanda de las asignaturas, es el nivel de interinidad. Es decir, el peso que tiene el profesorado interino —que ocupa una plaza de forma temporal— frente al funcionario de carrera en cada especialidad. A partir de ese porcentaje, la Consejería determina qué puestos deben incluirse en la siguiente convocatoria. «Si en una especialidad hay 100 puestos y 60 están cubiertos por interinos y solo 40 por funcionarios de carrera, el nivel de interinidad es del 60%, y esas son las plazas que hay que convocar», aclara.
Tras el proceso extraordinario de estabilización, en el que se convocaron de forma consecutiva plazas de ambos cuerpos, la previsión de la Consejería es recuperar el calendario habitual. De este modo, las convocatorias volverían a alternarse entre Secundaria y Maestros: en 2027 correspondería Secundaria y en 2028, Maestros.
La amplitud de los temarios puede ser otro factor a tener en cuenta. Según explica Ramírez, la mayoría de los opositores compagina la preparación de los exámenes con su trabajo y las especialidades de Secundaria cuentan con programas de entre 70 y 80 temas, frente a los 25 del Cuerpo de Maestros. «Esto puede hacer que la preparación resulta más compleja, ya que son más temas en menos tiempo del previsto, pero no lo sé seguro», detalla.
Pero más allá de las causas que pueden explicar este déficit, la directora general considera que el origen del problema está en el propio modelo de acceso a la función pública docente. «Es competencia del Estado modificar este sistema memorístico y el Ministerio debe plantearse un cambio en la metodología, además de actualizar los temarios que son de los años 90», menciona. A su juicio, un modelo de preguntas cortas o tipo test se adaptaría más a la actualidad.
La Consejería de Educación de Canarias, al igual que otras comunidades autónomas, y trasladó en 2023 un escrito sobre esta situación. «Hay una declaración de intenciones y se ha dicho que en septiembre se quiere empezar a modificar este aspecto, pero habrá que verlo», concluye.
