Por qué menos extranjeros compran vivienda en España
Las compras de vivienda protagonizadas por inversores extranjeros no residentes cayeron un 9,4% en 2025 respecto al año anterior. Aunque la cifra sigue siendo considerable —52.781 operaciones, un 7,2% del total del mercado—, marca una tendencia clara: después del pico extraordinario de 2022, cuando estas transacciones representaban el 9,3% de todas las compraventas, se observa un descenso sostenido.
¿Qué está provocando este freno? Los expertos identifican tres factores principales que actúan de forma simultánea. El primero es la inestabilidad regulatoria. Los cambios continuos en la normativa —especialmente en lo relativo a alquileres turísticos— y los anuncios de nuevos tributos crean una sensación de incertidumbre que disuade la inversión. Un comprador extranjero que no sabe si mañana le permitirán alquilar su propiedad o si enfrentará una tributación adicional tiende a pausar su decisión.
El segundo factor es el precio. Los extranjeros no residentes pagan un promedio de 3.242 €/m², un 65% superior al de los residentes españoles. Cuando los valores suben, esta diferencia se amplía aún más, haciendo que las operaciones se vuelvan más selectivas y tarden más tiempo en cerrarse.
El tercero, a menudo subestimado, es la fortaleza del euro. Para compradores de países con monedas más débiles —Suecia, Noruega, Alemania—, cada euro cuesta más en su divisa. Esto reduce su capacidad de compra y explica por qué algunas nacionalidades tradicionales han perdido peso en el mercado español.
Cabe descartar otros motivos
Los expertos descartan que la supresión de las golden visa haya influido en esta caída. Estos permisos son muy minoritarios en relación con el volumen total de compras de extranjeros no residentes.
Tampoco es cierto que estas compras compitan directamente con la demanda de residentes españoles por vivienda habitual. Los inversores foráneos se mueven en segmentos de precio alto y medio-alto, mientras que la crisis de acceso a la vivienda afecta principalmente a la demanda de vivienda principal en rangos asequibles. Restringir compras de extranjeros, por tanto, no resuelve el problema de fondo del mercado inmobiliario español.
Un mapa de comprador en transformación
Lo más relevante es que el origen de los compradores está diversificándose. Los holandeses han ganado fuerza con un crecimiento del 12%, mientras que nacionalidades tradicionales como la británica, alemana, belga y francesa registran caídas. En paralelo, emerge una nueva geografía de compradores: polacos, ucranianos, estadounidenses y mexicanos ganan protagonismo, reflejo de las migraciones de capital y cambios geopolíticos recientes.
Cuando analices una operación inmobiliaria con compradores extranjeros, ten en cuenta estos factores. La regulación seguirá siendo volátil, los tipos de cambio fluctuarán y los precios no detendrán su evolución. Si eres vendedor, estos cambios pueden afectar al perfil y número de potenciales compradores. Si eres inversor extranjero, conviene que entiendas bien el entorno normativo antes de comprometerte.
Fuente original: www.20minutos.es
