Qué propone el sector para desatascar el mercado de la vivienda
La vivienda sigue siendo la principal preocupación de los catalanes. Ante esta situación, expertos y agentes inmobiliarios plantean varias líneas de actuación, aunque con matices importantes sobre cómo debe intervenir la regulación.
Las propuestas se concentran en tres ejes: aumentar la oferta, simplificar la burocracia y fortalecer la protección de los inquilinos. Cada uno responde a un diagnóstico diferente del problema.
Construir más vivienda asequible
Desde la academia se insiste en que el problema de la vivienda es de raíz estructural. No valen parches. Un camino que se plantea es crear incentivos para los promotores: ofrecerles suelo público a cambio de que construyan viviendas con precios regulados a largo plazo, lo que permitiría escalar la producción de alquiler social de forma sostenida. Iniciativas como el plan de 50.000 pisos asequibles o reconvertir edificios de oficinas a vivienda también pueden aliviar la presión.
Acelerar los trámites
El sector inmobiliario reclama que se apruebe cuanto antes la ley de Suelo estatal. Mientras tanto, pide avanzar en un anteproyecto de ley que agilice la burocracia urbanística: el objetivo es reducir el tiempo para obtener una licencia de obra de entre nueve y doce meses a solo uno. También se menciona recurrir a herramientas digitales como el BIM para optimizar tiempos y costes de construcción.
Aquí conviene que tengas presente que la demora en licencias es un factor real que encarece proyectos, pero los actores del sector advierten de que el verdadero cuello de botella está en la generación de suelo. No es lo mismo simplificar un trámite que resolver dónde construir.
Proteger al inquilino
Desde los sindicatos de inquilinos se pide reformar la Ley de Arrendamientos Urbanos para regular los alquileres de temporada y por habitaciones. También proponen avanzar hacia contratos indefinidos, algo que ya funciona en países como Países Bajos. La idea es dar más estabilidad a quien alquila.
Además, se señala que hay que recuperar inmuebles que el mercado ha desviado hacia otros usos cuando podrían ser vivienda. Antes de construir en verde, dice esta perspectiva, hay que asegurar que el parque existente está realmente disponible.
El factor que falta
Una observación importante: todas estas líneas chocan en un punto. No hay consenso sobre cuál es el peso de la regulación en el problema. Unos creen que hay demasiada y frena la construcción. Otros temen que aflojartela abra paso a operaciones especulativas. Sin acuerdo entre estos mundos, cualquier medida aislada tendrá alcance limitado.
Lo relevante para ti como comprador o inquilino es que ninguna de estas soluciones es inmediata. Todas requieren cambios normativos y tiempo de implementación. Mientras tanto, el mercado sigue como está.
Fuente original: www.lavanguardia.com
