Mujeres en ingeniería: capacidad reconocida, pero con desigualdades pendientes
Las ingenieras industriales se sienten motivadas y competentes en su trabajo, pero enfrentan barreras reales en salarios y ascensos. Un estudio reciente basado en más de mil encuestas revela que, aunque estas profesionales demuestran altos niveles de realización personal, existe un «techo de cristal» que sigue limitando su progresión.
Los datos son elocuentes. Cuatro de cada diez ingenieras considera que su género afecta negativamente a sus oportunidades de promoción. Seis de cada diez sienten que la conciliación trabajo-vida personal las penaliza en sus carreras. A nivel de representación en posiciones de liderazgo, el panorama es aún más restrictivo: solo el 14 % ocupa cargos de dirección, jefatura de departamento o es socia. En el caso concreto de los decanatos de colegios oficiales, hay apenas dos mujeres en toda España.
El sexismo, aunque no siempre es explícito, permea el entorno laboral. Dos tercios de las encuestadas han experimentado o presenciado comentarios o actitudes sexistas. Para una de cada seis, esto ocurre de forma frecuente. Paradójicamente, las propias ingenieras reconocen que sus capacidades técnicas son respetadas; el problema está en cómo se valora su voz y su aportación en espacios de decisión.
La brecha salarial sigue siendo una realidad
Más de un tercio de las ingenieras gana menos que compañeros que desempeñan las mismas funciones. El 30 % cobra entre 35.000 y 45.000 euros anuales, y un 26 % entre 25.000 y 35.000. Solo dos de cada diez alcanzan salarios entre 45.000 y 60.000 euros. Esta desigualdad retributiva no refleja una diferencia en el desempeño, sino un sesgo estructural en la valoración del trabajo.
Interesante es que el 57 % de las ingenieras define su trayectoria con la palabra «esfuerzo». Muchas asocian su progreso a la necesidad de demostrar constantemente sus capacidades en sectores históricamente masculinizados. El 40 % llegó a la ingeniería por iniciativa propia, sin que nadie las influyera directamente, lo que evidencia una motivación intrínseca notable.
Qué debes tener presente en procesos de selección y negociación
Si eres mujer profesional en sectores técnicos o de gestión, estos datos te pueden servir como referencia en negociaciones salariales. No es paranoia; es realidad documentada. Si compruebas que tu salario es inferior al de un colega con funciones equivalentes, tienes motivos objetivos para reclamarlo. Documenta bien tu rol, responsabilidades y resultados.
En procesos de selección, ten cuidado con promesas vagas de «crecimiento profesional» si no van acompañadas de criterios claros y plazos. La falta de transparencia suele favorecer a quien tiene redes informales más consolidadas. Busca empresas que comuniquen abiertamente sus políticas de igualdad y puedan mostrar datos concretos de representación femenina en mandos intermedios y superiores.
Las ingenieras se concentran principalmente en la rama industrial (35 %), seguida de eléctrica y electrónica (21 %). Las comunidades con mayor presencia femenina en esta profesión son Madrid, Cataluña, Murcia, Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla y León, Galicia, País Vasco y Baleares. Si trabajas o buscas trabajo en estos territorios, el ecosistema puede ser más receptivo.
Fuente original: www.elperiodico.com
