La ralentización del mercado de vivienda: cinco meses de caídas consecutivas
El mercado residencial muestra signos de debilitamiento. En mayo, las compraventas de viviendas cayeron un 7,3% respecto al mismo mes del año anterior, alcanzando 56.462 operaciones. Esto marca el quinto mes consecutivo de descensos, una tendencia que comenzó en enero con una caída del 5% y ha ido intensificándose.
Aunque mayo registra la mayor disminución en dos años, el contexto general sugiere que el sector mantiene cierta solidez. Comparando los primeros cinco meses de este año con el 2025, las operaciones descienden un 3,4%, pero siguen en niveles que históricamente se consideran elevados. Esto indica que estamos ante una corrección, no ante un colapso.
Qué está frenando las compraventas
Detrás de esta desaceleración convergen varios factores. El primero es el precio. Los inmuebles, especialmente en grandes ciudades, han subido casi un 13% en el primer trimestre del año, la mayor escalada desde 2007. Esta encarecimiento está expulsando del mercado a compradores que no pueden reunir el depósito inicial que solicita la banca: actualmente es el 20% del precio de la vivienda, cifra que ya supera los 100.000 euros en algunas capitales.
El segundo factor es el acceso al crédito. Los bancos se muestran más cautelosos con la concesión de hipotecas, lo que probablemente acentúe esta moderación en los próximos meses. A esto se suma el desequilibrio entre oferta y demanda en zonas con mayor tensión, como Madrid y Baleares, donde los descensos son más pronunciados.
Diferencias según el tipo de vivienda y territorio
No todos los segmentos descienden al mismo ritmo. Las viviendas usadas bajaron un 7,6% en mayo, mientras que las nuevas cayeron un 6%. Los inmuebles libres representan el 93,6% de las transacciones, frente al 6,4% de viviendas protegidas.
Territorialmente, la geografía es desigual. Andalucía registró el mayor volumen de operaciones (11.723), seguida de Cataluña y Comunidad Valenciana. Solo dos autonomías crecen: Extremadura (+2,6%) y Andalucía (+2,2%). En cambio, Cantabria (-28,6%), Murcia (-19,1%) e Islas Baleares (-16,8%) sufren correcciones severas. Esta disparidad refleja cómo el alza de precios afecta especialmente a territorios con mayor demanda y menor disponibilidad de oferta.
Qué debes vigilar como comprador
Si tienes previsto comprar, esta fase de estabilización puede ofrecerte ventajas. La menor presión de demanda en zonas con descensos puede abrir espacio para negociar. Sin embargo, prepárate: asegúrate de que dispones del 20% de entrada que la banca exigirá. Además, ten en cuenta que las condiciones de financiación se endurecerán probablemente, así que revisa tus opciones antes de que los bancos cierren aún más el grifo del crédito.
Fuente original: www.lavanguardia.com
