La construcción industrializada llega a Valencia con un proyecto de gran escala
Las viviendas modulares, aquellas que se fabrican casi completamente en una fábrica y se montan después en la parcela, dejan de ser un nicho. Cecotec y Casas inHAUS han firmado un acuerdo para impulsar una planta de fabricación en la Comunitat Valenciana que podría producir 6.000 viviendas anuales, con una inversión de 100 millones de euros y generación de unos 4.000 empleos. La puesta en marcha está prevista en tres años.
El proyecto aún no tiene ubicación decidida, pero las dos empresas buscan terrenos industriales amplios en el territorio valenciano. Según el acuerdo, la planta utilizará un sistema donde aproximadamente el 95% de la vivienda se construye en fábrica antes de trasladarse al lugar definitivo. Esto significa no solo casas unifamiliares, sino también bloques de pisos, edificios de mayor altura u hoteles de gama alta con este método.
Cecotec, con sede en Alfafar, es conocida por sus pequeños electrodomésticos. Casas inHAUS, establecida en Almussafes, ya tiene experiencia en vivienda modular con proyectos en varias regiones españolas y también en el extranjero. Ambas apuestan por que esta alianza les permite escalar un modelo que ya han probado.
Por qué este cambio importa en el sector inmobiliario
La industrialización de la construcción responde a un problema real: el sector necesita producir más viviendas en menos tiempo y con menos costes. Los métodos tradicionales tienen limitaciones de velocidad y recursos. Las viviendas modulares ofrecen control de calidad en fábrica, menos desperdicios y tiempos de montaje más cortos.
Desde el punto de vista del comprador, es importante entender qué significa esto. No se trata de algo improvisado: estas casas se diseñan con arquitectura e ingeniería profesionales, y la fabricación en taller permite ajustes que a obra tradicional resultan complicados. El precio tiende a ser más predecible porque se trabaja con presupuesto cerrado.
Lo que a menudo se olvida es que la vivienda modular no es automáticamente más barata que la tradicional. Lo que cambia es la velocidad de entrega, la previsibilidad de costes y, en muchos casos, la calidad constructiva. Algunos proyectos pueden ser incluso más caros si buscan acabados o personalizaciones especiales.
La Comunitat Valenciana apuesta por este modelo también como estrategia de recuperación en zonas afectadas por inundaciones, donde la velocidad de construcción es crítica. El Gobierno autonómico promueve la industrialización como herramienta para acelerar soluciones de vivienda.
Si en los próximos años ves más anuncios de viviendas modulares, ahora ya sabes qué hay detrás: un cambio en la forma de fabricar, no en la forma de diseñar o habitar.
Fuente original: www.lavanguardia.com
