Lo mejor de ambos mundos: seguridad inicial y ahorro futuro
La hipoteca mixta combina las características de la fija y la variable en dos fases. Durante un primer tramo —habitualmente entre 5 y 15 años— el tipo es fijo. A partir de ahí pasa a variable, referenciado al Euríbor más un diferencial.
Esta estructura permite disfrutar de estabilidad en los primeros años, cuando la carga financiera suele ser mayor y la economía familiar más ajustada, y asumir la variabilidad en una fase posterior, cuando la deuda pendiente ya es menor.
Es la opción más equilibrada del mercado: ofrece la previsibilidad de la fija cuando más la necesitas y la posibilidad de ahorro de la variable cuando el capital pendiente ya se ha reducido significativamente.
Ideal para: Quien quiere seguridad inicial y la posibilidad de ahorro a futuro.
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