La estrategia de Google ante el cambio en el consumo de inteligencia artificial
La carrera de la inteligencia artificial se está acelerando a ritmos sin precedentes, y Google ha optado por una estrategia que combina lanzamientos frecuentes con una reducción agresiva de costes. Los nuevos modelos salen con intervalos cada vez más cortos —versiones como Flash 3.7 llegaron apenas tres semanas después de la 3.6—, y la compañía proyecta reducir sus precios a la mitad antes de que finalice el año manteniendo mayor eficiencia en las tareas.
Aunque Gemini se posiciona como la segunda inteligencia artificial más empleada a nivel mundial, solo por detrás de ChatGPT, el panorama empresarial muestra una realidad distinta. Google no ha conseguido superar el 5% de cuota de mercado en ese segmento durante los últimos dos años. Sin embargo, esto no refleja debilidad real: el verdadero negocio de Google reside en ser el proveedor de infraestructura subyacente, generando decenas de miles de millones en ingresos al prestar soporte a servicios cloud e inteligencias artificiales de terceros.
Lo que realmente está transformando el sector es el cambio en el comportamiento de los usuarios finales. Las búsquedas web tradicionales han caído más del 60% en favor de asistentes de IA como ChatGPT. Para un negocio como Google, que históricamente ha ganado dinero posicionando contenidos en su buscador, esta tendencia representa una amenaza existencial. Ocupar el primer lugar en resultados ya no garantiza tráfico ni clientes.
Ante este escenario, Google está pivotando su estrategia hacia otro terreno: la automatización de tareas cotidianas directamente en dispositivos móviles. Herramientas como Google Hallo o Spark buscan gestionar navegadores y ejecutar acciones complejas en el dispositivo sin intervención constante del usuario, solo requiriendo su confirmación final.
Qué debes tener en cuenta
- El precio de las soluciones de IA seguirá bajando. Si tu negocio considera implementar herramientas de automatización, este es un buen momento para evaluar opciones sin comprometerte a largo plazo con proveedores específicos.
- La inteligencia artificial ya no es solo una herramienta de análisis o consulta: se está integrando en procesos operativos diarios. Confiar una acción importante a un sistema automático exige revisar contratos de indemnidad y responsabilidad.
- Muchos confunden cuota de mercado con viabilidad. Google puede tener bajo porcentaje en ciertos segmentos empresariales y seguir siendo rentable por su control de infraestructura. Evalúa proveedores más allá de apariciones superficiales.
