El euríbor sigue en territorio alcista: qué significa para tu hipoteca variable
El euríbor es el índice de referencia que utilizan los bancos españoles para calcular los intereses de las hipotecas variables. Se obtiene a partir de los tipos de interés a los que 18 bancos importantes de la Eurozona se prestan dinero entre sí, y se actualiza cada día.
Durante 2025, el índice mostró cierta estabilidad. Comenzó enero en el 2,525% y cerró diciembre en el 2,267%, con una media anual del 2,222%. Esto representó un descenso significativo respecto a 2024, que había alcanzado el 3,275%. Para muchos hipotecados, aquel año supuso un alivio en las revisiones periódicas.
Sin embargo, 2026 ha traído un cambio de tendencia. Los primeros meses del año mostraron volatilidad: enero comenzó en el 2,245%, febrero bajó ligeramente al 2,221%, pero en marzo la situación cambió. Desde entonces, el índice no ha dejado de subir. Mayo cerró en el 2,800%, y a 12 de junio se sitúa en el 2,874%. La diferencia respecto a junio de 2025 es de 0,747 puntos, una subida considerable.
El impacto real en tu bolsillo
Estos números pueden parecer abstractos, pero tienen consecuencias concretas. En una hipoteca estándar de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de euríbor +1%, una revisión anual implica ahora un incremento de unos 13 euros mensuales, es decir, más de 155 euros anuales. Quienes tienen cláusulas de revisión semestral notan el golpe más fuerte: casi 30 euros adicionales al mes, unos 178 euros cada seis meses. En términos relativos, esto equivale a un aumento cercano al 4% de la cuota.
Lo relevante es que esta tendencia al alza se ha consolidado desde marzo. El índice ha rozado el 3% en lecturas diarias, niveles no vistos desde finales de 2024. Los analistas apuntan a factores geopolíticos, especialmente la tensión en Oriente Medio, como elementos que han presionado al alza las expectativas de tipos en los mercados financieros.
Qué debes vigilar
Si tienes una hipoteca variable, es fundamental que revises cuándo se actualiza tu préstamo: anualmente, semestralmente o con otra periodicidad. La revisión es obligatoria por ley, pero es tu responsabilidad estar atento a cuándo ocurre y qué cifra se aplica. No es raro que hipotecados pierdan oportunidades de negociación simplemente por desconocer estas fechas.
Otro error frecuente es no distinguir entre el índice del euríbor y el tipo final que pagas. Tu tipo real depende también del diferencial que acordaste con el banco en la firma. Un euríbor bajo no significa que pagues poco si el diferencial es elevado, y viceversa.
Con el índice moviéndose nuevamente cerca del 3% y condicionantes externos que mantienen la incertidumbre, el panorama es más impredecible que hace unos meses. Conviene que tengas clara tu situación y que, si planteas cambios, lo hagas con información actualizada.
Fuente original: www.elperiodico.com
