El Maresme atrae cada vez más compradores internacionales de vivienda de alto standing
El mercado inmobiliario de lujo en el Maresme está en plena transformación. Los datos hablan por sí solos: en los últimos cinco años, el número de transacciones ha crecido un 250%, mientras que el valor medio de cada operación se ha disparado un 386%. Este cambio acelerado coincide con la pandemia y responde principalmente a la llegada de compradores extranjeros que han decidido instalarse de forma permanente en la zona.
Las inmobiliarias especializadas en este segmento coinciden en un perfil muy claro de lo que buscan estos nuevos propietarios: villas modernas ya reformadas, con jardín, piscina y acabados de calidad. No se trata de lujo ostentoso, sino de viviendas funcionales enfocadas al confort y la calidad de vida. El tamaño ideal ronda los 400 a 600 metros cuadrados, con vistas al mar, cuatro dormitorios, acceso rápido a la autopista y proximidad a colegios internacionales. El grueso del mercado unifamiliar se mueve entre 900.000 euros y 1,5 millones, con operaciones por encima de 3,5 o 4 millones que siguen siendo excepcionales.
Los compradores extranjeros representan el 54% de las transacciones y tienen un tíquet medio que supera el millón de euros. Proceden principalmente de Europa —alemanes, holandeses, británicos y franceses— aunque también hay presencia china, aunque estos últimos suelen ser empresarios con negocios ya establecidos en la comarca. Por el contrario, los compradores nacionales adquieren viviendas entre 600.000 euros y un millón.
Un dato importante: muchas de estas familias provienen de vivir en pisos, en Barcelona o en el extranjero. Por eso valoran especialmente las propiedades recién reformadas. Los costes de mantenimiento de una casa grande pueden sorprenderles, así que prefieren activos ya puestos a punto. Una anécdota ilustrativa: una villa de dos plantas en Sant Andreu de Llavaneres requirió 600.000 euros solo para adecuarla a los gustos de sus nuevos propietarios, sin contar caprichos de diseño adicionales.
Ten cuidado con el espejismo de la comarca entera
Aquí conviene ser realista. Cuando lees sobre el boom de lujo del Maresme, en realidad se habla de un puñado de municipios del centro-sur, conocido como Baix Maresme. Alella, Sant Vicenç de Montalt y Cabrils encabezan los rankings de renta media y precios de alquiler de toda Cataluña. Pero a partir de Canet de Mar la fotografía cambia radicalmente.
Municipios como Pineda de Mar, Malgrat de Mar o Tordera registran rentas más de un 50% inferiores. Incluso Mataró, la capital de la comarca, se sitúa muy lejos de ese triángulo de oro. En alquiler, la diferencia es aún más visible: Sant Vicenç de Montalt alcanza los 1.637 euros mensuales, mientras que Palafolls no llega a 620 euros. Más de mil euros de diferencia dentro de la misma comarca.
Si estás buscando en el Maresme, no confundas la parte de lujo con la comarca completa. Son mercados muy distintos con dinámicas completamente diferentes.
Fuente original: www.elperiodico.com
