Cuando la economía crece pero tu bolsillo no lo nota
España ha registrado un desempeño económico sólido en 2025, con un crecimiento del 2,8%, superior al de la media europea. Los datos macroeconómicos son positivos: el país ha salido del procedimiento de desequilibrios de la Comisión Europea, el empleo ha crecido de forma notable y la productividad mejora. Sin embargo, existe una desconexión clara entre esos números y lo que la mayoría de familias experimenta en su día a día. Muchas personas logran pagar sus gastos ordinarios, pero les resulta casi imposible hacer frente a cualquier gasto inesperado sin entrar en dificultades.
La vivienda es el principal culpable de esa brecha. Tanto los precios de compra como los alquileres continúan muy elevados, y eso absorbe una parte tan importante de los ingresos familiares que impide que la mejora económica general se traduzca en bienestar real. Aunque otros precios se han moderado con la reducción de la inflación, el coste de la vivienda se mantiene firme en niveles altos, rompiendo el vínculo histórico que existía entre crecimiento económico y mejora de la calidad de vida de los hogares.
¿Por qué te importa esto si estás buscando comprar o alquilar? Porque explica por qué el mercado sigue presionado al alza. No es casualidad: la demanda se mantiene porque las familias no tienen alternativas. Aunque ganen más nominalmente, ese incremento se dedica casi en su totalidad a pagar vivienda. Cuando te plantees una compra o un alquiler, ten claro que no verás descensos significativos mientras no se aborde estructuralmente la oferta de vivienda.
- El mercado laboral ha experimentado cambios positivos: menos temporalidad, mejora de salarios reales especialmente en tramos bajos, aumento de horas trabajadas y ganancia en productividad.
- España fue responsable del 45% del crecimiento de empleo en la Unión Europea en 2025.
- A pesar de ello, persisten debilidades: la tasa de desempleo ronda el 10%, el desempleo juvenil sigue siendo elevado y preocupa el de mayores de 50 años.
Desde el punto de vista legal y asesor, es importante que sepas que los problemas de acceso a vivienda no se resolverán solos. Se habla de inversiones públicas y de impulsar un parque de vivienda social, pero estos cambios requieren tiempo y consenso político. Mientras tanto, si eres inquilino, la tendencia es hacia presiones alcistas en alquileres. Si eres comprador, el mercado mantiene rigidez en precios a la baja. Esto afecta tanto a negociaciones como a estrategia: no esperes gangas, pero sí sé consciente de que tu poder adquisitivo real se erosiona por el peso del coste de vivienda.
El modelo productivo español también está en transformación. Disminuyen las micropymes y autónomos, aumentan las medianas empresas, y hay apuesta por servicios de mayor valor añadido. Esto tiene implicaciones para empleadores y trabajadores: la economía cambia, y con ella, la naturaleza del empleo que genera.
Fuente original: www.elperiodico.com
