Cambios en el programa de préstamos para comprar vivienda en Cataluña
El Préstec Emancipació, impulsado por el Institut Català de Finances y la Agència de l’Habitatge de Catalunya, continúa ajustándose para acercarse más a la realidad de quienes buscan acceder a la propiedad. El programa, que ya lleva casi un año funcionando con una dotación anual de 100 millones de euros, acaba de anunciar varias modificaciones que te interesa conocer si tienes en mente comprar tu primera vivienda.
La novedad más significativa es la ampliación del rango de edad: el límite superior sube de 35 a 40 años. No es un cambio aleatorio. La edad promedio de los solicitantes que han accedido hasta ahora ronda los 29,6 años, reflejando una realidad incómoda: necesitas mucho más tiempo del que imaginabas para ahorrar lo suficiente y acceder al mercado inmobiliario.
Respecto a las cantidades, el préstamo medio otorgado es de 36.342 euros y financia viviendas con un precio medio próximo a los 190.000 euros. Estos números te dan una idea de cuál es el perfil de inmueble que el programa considera.
Qué puedes comprar y qué no
El objetivo es claro: tu primera vivienda, que debe convertirse en tu residencia habitual. Puede ser de segunda mano o nueva, siempre que esté en Cataluña, tenga cédula de habitabilidad vigente y no haya sido previamente calificada como vivienda de protección oficial.
Desde junio llega una flexibilización importante: podrás financiar también la compra de un parking o trastero en el mismo edificio que la vivienda, aunque no estén en la misma finca registral. Esto resuelve un problema práctico frecuente en compras de obra nueva, donde la falta de referencias catastrales definitivas podía bloquear la operación.
Requisitos que debe cumplir
- Edad entre 18 y 40 años
- Estar empadronado en Cataluña
- Ingresos brutos anuales no superiores a 83.392,53 euros (una persona) o 85.971,60 euros (dos personas)
- Sin impagos ni deudas significativas
Una ventaja importante del programa: el préstamo no tiene intereses y además cuentas con una carencia de hasta 30 años. Esto significa que no comienza a devolver el dinero hasta que la hipoteca esté completamente pagada.
Aquí viene un aspecto fundamental que no puedes pasar por alto: la vivienda que compres con este apoyo público adquiere automáticamente la calificación de vivienda de protección oficial, lo que implica limitaciones permanentes en el precio. Si después la vendes o la alquilas, deberás cumplir requisitos específicos. Antes de firmar, asegúrate de entender bien cómo afecta esto a futuras decisiones sobre tu propiedad.
Fuente original: www.lavanguardia.com
