Rehabilitación energética en Aragón: cómo acceder a subvenciones de hasta el 70%
Si tienes pensado reformar tu vivienda o edificio, sabes que los costes pueden ser muy elevados. Además, las facturas de energía seguirán pesando en tu bolsillo si no abordas el problema de raíz. Aragón ha puesto en marcha un programa de ayudas específicamente diseñado para mejorar la eficiencia energética de los inmuebles, financiado con fondos europeos Next Generation EU.
El Programa 3 cubre entre el 40% y el 70% del coste total de las obras, dependiendo del nivel de ahorro energético que consigas. Las cuantías pueden alcanzar los 20.000 euros por rehabilitación, e incluso superior en algunos casos. Se trata de una subvención proporcional: cuanto mayor sea la mejora energética, mayor será el porcentaje subvencionado.
Qué obras entran en el programa
No todas las reformas califican. El requisito fundamental es que demuestres una reducción mínima del 30% en el consumo de energía primaria no renovable. Además, tienes que mejorar significativamente la demanda energética destinada a calefacción y refrigeración.
Las intervenciones que sí se subvencionan incluyen:
- Aislamiento de fachadas y cubiertas
- Sustitución de ventanas
- Mejora de instalaciones térmicas
- Instalación de energías renovables
Todas las modificaciones deben estar certificadas por un profesional competente, con documentación de eficiencia energética antes y después de ejecutar la obra.
Cómo solicitar la ayuda
El Gobierno de Aragón gestiona directamente las solicitudes a través de su portal web. Tienes que presentar tu proyecto junto con los certificados de eficiencia energética y la documentación técnica que justifique la reducción de consumo.
Si tu hogar está en situación de vulnerabilidad, existen incrementos adicionales en la cuantía final, lo que amplía significativamente el importe de la subvención.
Lo que conviene que sepas
Cuando se trata de rehabilitación energética, muchas personas cometen el error de no planificar las obras con suficiente rigurosidad. Antes de presentar una solicitud, es importante que tengas clara la estrategia completa: qué mejoras vas a hacer, en qué orden, y cómo van a impactar en tu calificación energética final. Un mal cálculo en la fase de proyecto puede significar que no alcances el 30% de reducción requerido.
También ten en cuenta que la documentación técnica es fundamental. Los certificados de eficiencia energética antes y después de la obra no son un papeleo accesorio: son la prueba de que tu reforma cumple con los objetivos del programa. Sin ellos, tu solicitud será rechazada.
Aunque el programa está dirigido a cualquier tipo de inmueble residencial, tanto unifamiliar como plurifamiliar, los edificios con múltiples propietarios requieren una coordinación más compleja. En estos casos, es habitual que surjan desacuerdos sobre cómo repartir los costes o cómo coordinar las obras.
Fuente original: www.elperiodico.com
