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Modelo de contrato de arrendamiento de vivienda habitual acordando prorroga de tres años siendo igual el resto de clausulado

Modelo de contrato de arrendamiento de vivienda habitual acordando prorroga de tres años siendo igual el resto de clausulado

Cómo prorrogar tu contrato de alquiler sin cambiar las condiciones pactadas

Cuando llega el momento de renovar un contrato de arrendamiento de vivienda habitual, no siempre es necesario negociar todo de nuevo. Si tanto el propietario como el inquilino queréis mantener las mismas condiciones y simplemente extender la duración, podéis hacerlo mediante un anexo de prórroga que deje constancia de esta prórroga sin alterar el resto del acuerdo original.

Este mecanismo es particularmente útil cuando ambas partes están satisfechas con cómo ha funcionado el arrendamiento y no desean modificar precio, términos de pago, responsabilidades sobre mantenimiento o cualquier otra cláusula existente. En estos casos, la prórroga actúa como una extensión del contrato inicial, ganando en sencillez y evitando fricciones innecesarias.

Qué debe incluir el documento de prórroga

Para que sea válido, el anexo de prórroga debe identificar claramente a ambas partes: el arrendador con su nombre completo, DNI o NIE, y su domicilio a efectos de notificaciones; y el arrendatario con sus datos personales y domicilio, que habitualmente será la propia vivienda alquilada o, si lo prefieres, otra dirección alternativa.

El documento debe dejar expreso que ambas partes tienen capacidad legal para formalizarlo y que acuerdan extender la duración del contrato durante el nuevo período, que en este caso es de tres años. Lo fundamental es que conste por escrito que el resto del clausulado se mantiene sin cambios.

Lo que suele pasarse por alto

Muchos inquilinos cometen el error de no formalizar por escrito estas prórrogas, dando por hecho que simplemente seguir pagando implica que el contrato continúa. Sin embargo, la documentación escrita es tu protección: garantiza que tanto tú como el propietario sabéis exactamente cuánto tiempo durará el arrendamiento y bajo qué términos.

Otro aspecto que conviene verificar antes de firmar es que el anexo de prórroga recoja fielmente todas las condiciones del contrato anterior. Si en algún momento del proceso querías cambiar algo (una cláusula que te incomoda, el precio, la forma de pago), es el momento de negociarlo. Una vez firmado, estarás vinculado por tres años más bajo los mismos términos.

Asimismo, ambas partes deberían conservar copia del documento original y de este anexo. Es la mejor forma de evitar malentendidos cuando expire la prórroga o si surge alguna discrepancia sobre lo que se había acordado.

Fuente original: www.economistjurist.es

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