El euríbor repunta: qué significa para tu hipoteca variable
El euríbor es el índice de referencia que utilizan los bancos españoles para fijar los intereses de las hipotecas variables. Se calcula diariamente a partir de los tipos que los 18 principales bancos de la Eurozona se cobran entre ellos por prestar dinero. Este indicador también sirve de base para otros productos financieros como préstamos empresariales e inversiones.
Durante 2025 tuviste algo de tregua. La media anual se quedó en el 2,222%, lo que supuso una caída de más de un punto respecto a 2024, que cerró en el 3,275%. Enero de ese año empezó con el 2,525% y terminó en diciembre con el 2,267%. Un descenso modesto pero que alivió las cuotas de muchas hipotecas variables.
Sin embargo, 2026 ha traído un giro. Enero arrancó con el 2,245%, febrero bajó ligeramente al 2,221%, pero desde marzo la tendencia se invirtió. Marzo subió al 2,565%, abril al 2,747%, y hoy, 19 de mayo, el índice está en el 2,821%. La media de este mes de mayo se sitúa en el 2,818%. Comparado con mayo de 2025, la diferencia es de casi 0,737 puntos al alza.
Cómo impacta en tu bolsillo
Para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de euríbor +1%, estas subidas tienen un efecto tangible:
- Si revisas anualmente: incremento de unos 13 euros mensuales, es decir, más de 155 euros anuales.
- Si revisas semestralmente: subida cercana a 30 euros mensuales, unos 178 euros cada seis meses.
- En términos relativos, representa un aumento próximo al 4% en tu cuota hipotecaria.
En marzo el índice rozó el 3% en cotizaciones diarias, nivel que no se veía desde finales de 2024. Esto no es casualidad: la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio ha disparado la incertidumbre en los mercados financieros y ha presionado al alza las expectativas de tipos de interés.
Lo que debes vigilar
Cuando el euríbor sube, el margen de maniobra para ahorrar en tu hipoteca se reduce. Si tu préstamo tiene revisión periódica, ya habrás notado que las cuotas han subido en los últimos meses después de meses con cierto alivio. El mercado ahora es más impredecible que hace unos meses, y eso significa que hay menos certeza sobre cómo evolucionarán tus pagos en los próximos trimestres.
Un error frecuente es asumir que estas variaciones son inevitables sin revisar los términos de tu hipoteca. Dependiendo de cuándo contrataste y qué cláusulas tiene, puede haber opciones disponibles: desde renegociar el diferencial con tu banco hasta valorar si una fijación de tipos te daría más tranquilidad. Conviene revisar regularmente tu contrato y entender exactamente cómo funciona tu mecanismo de revisión.
Fuente original: www.elperiodico.com
