Cuando la administración rechaza injustificadamente tus méritos formativos
Un tribunal andaluz acaba de anular la decisión del Servicio Andaluz de Salud de no contar dos actividades formativas como méritos válidos en un proceso de oposición a plazas de Administrativo. La opositora no solo consigue que se reconozcan esos cursos, sino que logra plaza gracias a la corrección de su puntuación.
Lo que sucedió es bastante común en los procesos selectivos: el tribunal calificador rechazó valorar dos actividades que la candidata había presentado correctamente en la fase de concurso. Ella recurrió ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que le dio la razón. El tribunal anuló las listas definitivas aprobadas por la Dirección General de Personal del SAS y obligó a recalcular la puntuación.
¿Cuál es el aprendizaje aquí? El fallo toca un punto crítico que afecta a miles de opositores cada año: los órganos calificadores no tienen libertad absoluta para excluir méritos. La administración no puede simplemente decir que una actividad formativa «no tiene relación» con la plaza convocada sin justificarlo específicamente.
La motivación tiene que ser concreta, no genérica
El tribunal rechaza las «expresiones estereotipadas». Es decir, frases vagas como «este curso no guarda relación con la categoría». Cuando un curso presenta una conexión aparente con el temario oficial o las funciones del puesto, el tribunal exige una motivación más intensa, individualizada y comprensible.
En este caso concreto, uno de los cursos rechazados trataba sobre Órganos Constitucionales y Derecho Administrativo. Su contenido tocaba temas que estaban en el programa oficial: Constitución Española, organización de la Administración pública, principio de legalidad, procedimiento administrativo, actos administrativos, recursos administrativos y responsabilidad patrimonial. Rechazarlo sin análisis detallado fue un error.
¿Qué error cometes a menudo? Asumir que el tribunal calificador tiene la última palabra. No es así. Si consideras que tu mérito formativo tiene conexión clara con la oposición, documéntalo bien en tu presentación y, si es rechazado, impugna la decisión con argumentos específicos. No esperes a que alguien lo haga por ti.
También es habitual conformarse con un rechazo porque parece que «es lo que hay». La realidad es que los tribunales sí controlan estas decisiones. El margen de discrecionalidad técnica que tienen los órganos de selección no es un terreno sin ley.
Este fallo refuerza tu posición si en tu oposición ves que han excluido un mérito de manera superficial. Tienes derecho a exigir una justificación real, punto por punto, de por qué ese curso no vale. Y si no la dan de manera convincente, tienes camino para recurrir.
