Casi 110 aspirantes por cada plaza: lo que necesitas saber de esta oposición
El Ayuntamiento de Córdoba ha cerrado la convocatoria para auxiliar administrativo con una proporción que habla por sí sola: casi 6.000 solicitudes para apenas 55 plazas. Eso equivale a más de 109 candidatos compitiendo por cada puesto disponible. Es una cifra que te da la medida real de la exigencia que te espera.
La prueba está programada para después del verano, en espacios de gran capacidad como el Campus de Rabanales. Pero antes de que llegue ese momento, conviene que tengas clara la estructura del proceso y qué te van a pedir exactamente.
Cómo es el examen: dos fases eliminatorias
La oposición consta de dos ejercicios eliminatorios. No hay margen de error en ninguno de ellos.
- Primera prueba: un test de 60 preguntas más 6 de reserva, con cuatro opciones cada una. Tienes 80 minutos. Necesitas acertar al menos el 60 % —36 respuestas— para llegar a un 5 sobre 10. Sin ese mínimo, quedas fuera.
- Segunda prueba: un supuesto práctico relacionado con las funciones del puesto, elegido por sorteo. Máximo dos horas. También precisa un 5 como puntuación mínima para no ser eliminado. Se califica sobre 10 puntos.
El temario es denso. Abarca la Constitución española, el Estatuto de Autonomía de Andalucía, normativa de régimen local, prevención de riesgos laborales y ley de igualdad. En la parte específica, entran la organización del Ayuntamiento de Córdoba, el Estatuto Básico del Empleado Público, presupuestos de entidades locales, potestad reglamentaria y protección de datos. La lista completa está en el BOE y es muy recomendable que trabajes con un temario actualizado: la cantidad de contenidos es considerable y las preguntas suelen ser precisas.
Qué pasó la última vez
La convocatoria anterior, en 2023, deja un dato elocuente: de casi 6.000 inscritos, apenas 2.900 se presentaron al primer ejercicio. Y de esos 2.900, solo 300 lo superaron. La tasa de aprobados fue inferior al 10 %.
¿Qué significa esto? Que la mayoría de los aspirantes no llega preparado al examen, o simplemente abandona. Eso abre puertas a quienes se toman en serio la preparación, pero también te muestra dónde está el riesgo: en la falta de disciplina o de una buena estrategia de estudio.
Con más de 100 personas por plaza, cualquier distracción o laguna en el temario puede ser decisiva. La diferencia entre pasar y quedarse fuera no está en resolver preguntas imposibles, sino en dominar lo que entra en la convocatoria y gestionarte bien en las dos horas del examen.
