Qué significa el repunte del euríbor para tu hipoteca variable
El euríbor es el índice de referencia que utilizan los bancos españoles para establecer el tipo de interés de las hipotecas variables. Se calcula cada día a partir de las tasas que se intercambian entre 18 grandes bancos europeos en el mercado interbancario. En tu caso, si tienes una hipoteca con revisión anual, el banco recalcula tu cuota cada año usando este índice más el diferencial que pactasteis.
A lo largo de 2025 el euríbor se comportó con relativa estabilidad. La media anual fue del 2,222%, casi un punto y medio por debajo de 2024, que cerró en el 3,275%. Esto significó un ligero respiro para los hipotecados durante ese período. Sin embargo, 2026 ha traído cambios que afectan directamente a tu bolsillo.
El índice inició este año en el 2,245%, pero desde marzo ha experimentado un giro alcista que no se veía desde finales de 2024. Hoy, 26 de junio, se sitúa en el 2,764%. La diferencia respecto a junio de 2025 es de 0,723 puntos, un incremento considerable que ya está impactando en las revisiones hipotecarias.
El coste real en tu cuota mensual
Para ilustrar el efecto práctico: si tu hipoteca es de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de euríbor +1%, una revisión anual implica ahora un aumento de unos 13 euros mensuales, es decir, más de 155 euros al año. Si tu contrato contempla revisiones semestrales, el impacto es más agudo: casi 30 euros más cada mes, repartidos en 178 euros adicionales cada seis meses. En términos porcentuales, hablamos de un incremento cercano al 4% en tu cuota.
Por qué sube ahora y qué debes vigilar
La tensión geopolítica en Oriente Medio ha generado incertidumbre en los mercados financieros, presionando al alza las expectativas de tipos de interés. Esto explica por qué el euríbor ha trepado progresivamente desde marzo hasta rozar el 3% en algunos momentos.
Lo relevante es que el mercado se ha vuelto más impredecible. Después de meses en los que las revisiones generaban algo de alivio, vuelves a estar en territorio de cuotas crecientes. Si tu hipoteca se revisa pronto, merece la pena que repases tu contrato: algunos permiten cambiar la frecuencia de revisión (de semestral a anual, por ejemplo), lo que reduce el impacto inicial de cada alza. Además, si la estabilidad del índice es una preocupación, no descartes la opción de refinanciar a tipo fijo si las condiciones del mercado te lo permiten.
La recomendación es que no cierres los ojos ante estos movimientos. Planifica tu presupuesto considerando que las cuotas pueden seguir subiendo, y valora cada revisión como una oportunidad para revisar tus opciones.
Fuente original: www.elperiodico.com
