La prescripción adquisitiva de un inmueble 1

 

El término prescripción adquisitiva se refiere a cómo una propiedad o derecho se transfiere a un propietario por la posesión del título de forma continúa. Con la finalidad de ayudarte a entender en qué consiste y cuáles son sus implicaciones, a continuación veremos los pormenores de este tema.

Normativa aplicable en la prescripción adquisitiva de un inmueble.

 

En el Código Civil español, específicamente en el artículo 1930, indica que «por la prescripción se adquieren, de la manera y con las condiciones determinadas en la ley, el dominio y demás derechos reales. También se extinguen del propio modo por la prescripción los derechos y las acciones, de cualquier clase que sean». En este artículo se habla específicamente de dos figuras legales, a saber, la prescripción y la extinción adquisitiva de un inmueble.

Ahora bien, de lo anterior se desprende que la prescripción adquisitiva se basa en la negativa del cuidado del inmueble, o negligencia, por parte del propietario. Como resultado de dicha negligencia se ha permitido que otros obtengan un derecho sobre el inmueble, especialmente por hacerse cargo de él durante un período de tiempo determinado. Cabe destacar que una base objetiva para su aplicación es la claridad de las relaciones jurídicas de la persona que reclama su titularidad. De hecho, los derechos de propiedad se reconocen en momentos y condiciones específicas a la persona que actúa como titular, desde el punto de vista social y económico.

Respecto al tiempo necesario para que sea aplicable la prescripción adquisitiva, este dependerá de si se trata de un proceso ordinario o, por el contrario, extraordinario. En ese contexto, tratándose de una prescripción adquisitiva ordinaria entre presentes, el derecho se adquiere después de un período de 10 años. Por el contrario, si se trata de ausentes entonces el periodo se extiende a 20 años.

Con respecto a la prescripción adquisitiva extraordinaria, esta se realiza en un período de 30 años, cuándo se trata de bienes inmuebles. Todo lo anterior en base al código civil, en su artículo 1957. Cabe destacar que existen diferentes tiempos de prescripción tanto para los procesos ordinarios como los extraordinarios cuando se trata de bienes muebles. Sin embargo, para los efectos de este artículo, nos centraremos únicamente en lo no aplicable a los derechos de bienes inmuebles.

Cómo se tramita la prescripción adquisitiva

 

El proceso para hacer válida la prescripción adquisitiva se inicia presentando una demanda judicial. Con esto se pretende obtener una sentencia sobre los bienes inmuebles en cuestión, otorgándole la titularidad al demandante. Posteriormente, se deben presentar todos los documentos pertinentes en la oficina de Registro de la Propiedad correspondiente para hacer el cambio de propietario correspondiente.

Además, es importante tomar en cuenta que este tipo de disputas requieren la participación necesaria de un procurador y un abogado.

En vista de todo lo anteriormente expuesto, un efecto importante de la prescripción adquisitiva es la adquisición de derechos de propiedad de los bienes que cumplan con los requisitos establecidos en la normativa vigente. Por supuesto, la transferencia es automática, pero dado que la aprobación no es de oficio, se debe iniciar un proceso legal apropiado. Además, el demandante está obligado a acreditar la entrega, es decir, el cumplimiento de todos los requisitos. Esto significa que la persona interesada en adquirir la titularidad de un inmueble a través de la prescripción adquisitiva debe contar con todos los elementos probatorios. En caso que esto no sea así, es evidente que no podrá tomar posesión como propietario del inmueble.

Debido a la trascendencia de este tipo de procesos, lo recomendable es contar con la asesoría de abogados expertos en derecho inmobiliario. Así se garantiza el resultado deseado, en el menor tiempo posible.

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